Columna

¿FELIZ DÍA DEL HOMBRE?

Aunque pareciera insólito y es una fecha que pasa desapercibido por muchas personas, el 19 de Noviembre se celebra el Día Internacional del Hombre, conmemoración que tiene el fin de reconocer su rol dentro de la sociedad.

La iniciativa surgió en 1999 en Trinidad y Tobago, por Jerome Teelucksingh, quien organizó los primeros eventos en relación con el tema, mediante seminarios sobre la violencia y los crímenes domésticos y con presentaciones sobre la importancia de la vida en el matrimonio.

Los principales pilares por los que lucha son: la promoción de los modelos masculinos positivos, el trabajo por su salud y bienestar, la eliminación de la discriminación contra los hombres, celebrar sus contribuciones positivas, mejorar las relaciones de género y crear un mundo mejor con mayor seguridad.

Es curioso que en comparación con el Día de la Mujer en esta fecha no exista gran revuelo en las instituciones, redes sociales, medios de comunicación ni en la propia sociedad, en la que parte de ella busca la equidad de género. Pero, ¿por qué pasa desapercibida?

Una de las causas es porque pocos organismos la han reconocido como tal, y por ende las instituciones públicas tienen poco o nulo apoyo financiero por parte del gobierno para atender las necesidades vigentes.

En nuestro país existen sectores que laboran en pro de las mujeres en situaciones vulnerables por los altos índices de violencia y por la llamada brecha de género, pero debemos ser conscientes de que poco a poco se revelan problemas del sexo opuesto que han permanecido ocultos durante mucho tiempo.

Ejemplo de ello son los padres solteros en México, que de acuerdo al Consejo Nacional de Población (Conapo) son alrededor de 796 mil casos, de los cuales 495 mil son viudos y 42 mil de ellos fueron abandonados por sus esposas y tuvieron que hacerse cargo de los hijos e hijas.

Y qué decir de la discriminación que sufren al tener preferencias sexuales diferentes, o las burlas a quienes se preocupan por su apariencia física; que son etiquetados como “metrosexuales” y los califican con peyorativos alusivos a la feminidad como si fuera lo más bajo en lo que pudieran caer.

Comportamientos equivocados de nuestra cultura hacen que gran parte de los hombres no puedan reconocer y expresar sus emociones sin sentir vergüenza, ya que tradicionalmente ser varón es sinónimo de ser fuerte, de ser proveedor o bien, de cumplir con el ideal del “macho” mexicano del que tanto renegamos.

A falta de respuesta a esas necesidades nació en 1970 el Movimiento Derechos del Hombre (MDH), que se centra en temas como la legislación familiar, la paternidad, la reproducción, la violencia y los servicios del gobierno, como obligar a los varones a realizar servicio militar o la falta de políticas de salud para ellos.

“Nosotros decimos que todos los hombres son hombres, todos los hombres son buenos, todos los hombres son dignos de amor y respeto; sin importar la raza, la sexualidad ni la religión. No creemos en las definiciones culturales de los hombres”, refieren activistas del MDH.

Como reflexión del tema es importante destacar la poca importancia que actualmente tiene el Día Internacional del Hombre, porque es un referente de la falta de acciones en torno al apoyo de las necesidades latentes que existen en nuestro país y en el mundo.

La tan deseada equidad de género se ejemplifica con su comportamiento, lo deseado sería un contexto en el que todos podamos vivir en plenitud, y construyendo una sociedad que no se extrañe de celebrar y reconocer a hombres y mujeres por igual.