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EL DESARROLLO INSTITUCIONAL DE LA EVALUACIÓN EN MÉXICO

ASi bien uno de los cambios globales que el siglo XXI presume es la modernización de las estructuras políticas y administrativas del Estado en todos sus niveles, esto exige también una modernización en losprocesos de evaluación del desempeño de las entidades públicas.

En nuestro país, dichos cambios no se han alcanzado. Pocas son las entidades federativas y los municipios que plenamente han emprendido este propósito.

La corrupción es el sello que ha marcado a los gobiernos neoliberales, de manera particular a la administración de Enrique Peña Nieto, pues ni la transparencia de recursos financieros públicos, ni políticos, se ha dado. La autonomía de los distintos mandos es inexistente, ya que lamentablemente el crimen organizado es el que, en muchos casos, gobierna.

Sin embargo, efectivamente, “se requiere de mejoresesquemas de evaluación del desempeño”, que permita a los gobernantes contar con las herramientas para “medir el grado de compromiso del gobierno con sus gobernantes”.

En México, la evaluación de desempeño de los gobiernos estatales y municipales no existe como metodología; que permita medir resultados y el impacto positivo o negativo, para llevar a cabo cambios a favor de la población y de las entidades.

Coincido en que estamos muy lejos de que en México queda mucho por hacer que le permita, en particular, a los municipios, hacer una verdadera y seria evaluación de sus resultados como gobierno, porque insisto en que está en medio el crimen organizado y los intereses políticos, que dejan muy por detrás al bienestar de la población.

Por lo que toca a los resultados del desempeño de los gobiernos estatales y municipales, las cuatro “E”: eficiencia, economía, eficacia y equidad; además de la “efectividad” en la gestión pública, no se cumplen de manera generalizada y, por lo mismo, la excelencia en el desempeño no se alcanza. Esto repercute en el incumplimiento de los planes de desarrollo y, por lomismo, en las condiciones de bienestar prometidas y necesarias no llegan.

El mejor indicador de desempeño del trabajo realizado,ya sea por un gobierno estatal o municipal, lo determina la propia población. Son pocas las acciones gubernamentales que se califican positivamente. Lamentablemente, cada gobierno no contempla la necesidad de hacer una evaluación seria del desempeño realizado, incluso no se contempla llevar a cabo una auto calificación o tratar de conocer qué opina la población.

Si bien en los últimos años algunos gobiernos, particularmente estatales, están recurriendo a las empresas encuestadoras, que realizan a través de muestreos, sondeos de opinión para tener una evaluación del desempeño gubernamental. Sin embargo, la calificación es generalizada y pocas veces se da de manera particular, de tal forma que no se tiene claro el desempeño particularizado de cadaorganismo público.

En suma, el desarrollo institucional de la evaluación en México, a nivel estados y municipios, es bastante pobre; aún existe la convicción de que los gobiernos no cuentan con las medidas necesarias para asumir las competencias y funciones para hacerse cargo de su propio desarrollo y ofrecer verdaderos resultados.

Requerimos fortalecer el conocimiento y la cultura de la evaluación que debe de ser seria, oportuna y profesional en los tres niveles de gobierno; pero este impulso debe venir de una acción conjunta como podría ser, por ejemplo, de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), para que diseñe además políticas públicas para el fortalecimiento del federalismo, y de los procesos de descentralización,que de alguna manera ya existen.

“Impulsar reformas y políticas públicas para el fortalecimiento municipal, ofrecer a los gobiernos municipales información, para mejorar su gestión yademás propiciar el intercambio de experiencias entre funcionarios municipales”.

De ese mismo espacio, podrían definirse políticas de evaluación que les permitan conocer las medidas modernas de calificación de desempeño de las entidades públicas, y los cambios positivos que se pueden alcanzar en favor de la población de los estados y municipios, y por ende del país.