SECUESTRAN Y ASESINAN A OTRO ESTUDIANTE

El seminarista Leonardo Avendaño fue secuestrado el martes pasado cuando se dirigía a una parroquia de Iztapalapa.

Menos de 24 horas después, su cuerpo fue encontrado en el interior de su camioneta asfixiado y con signos de tortura.

Lo anterior luego de que hace unos días se registrará el caso del joven Norberto Ronquillo, originario de Chihuahua y recién egresado de la licenciatura en la Universidad del Pedregal.

La inseguridad en Morelos, asunto de todos

La crisis de seguridad que vivimos en Morelos no se puede negar a través de un comunicado de prensa, como tampoco asegurar que no la hay sólo por decreto. Por eso ha sido importante, en un principio,que el propio gobernador Cuauhtémoc Blanco haya reconocido que “hay un chingo” de delincuentes.

Lamentablemente en Morelos uno de los principales reclamos sociales es el de la inseguridad. Es por eso por lo que, en dos marchas ciudadanas, la sociedad civil ha expresado su inconformidad, particularmente por parte de grupos de feministas que demandanseguridad ante el incremento de los feminicidios.

Morelos enfrenta momentos complicados en materia de inseguridad porque se quiera o no, la entidad es un espacio, por diversas circunstancias, demasiado atractivo para la delincuencia, desde el ladrón “convencional” hasta los grupos  organizados, aunque no necesariamente como consecuencia de latransición como algunos han señalado.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), a partir de que asumió funciones Cuauhtémoc Blanco Bravo, se perpetraron 94 asesinatos; 84 en noviembre y 93 en diciembre; 187 de los 271 homicidios fueron dolosos; se contabilizaron 10 feminicidios; seis de ellos en diciembre; se cometieron 21 secuestros; cinco en octubre, ocho en noviembre y ocho en diciembre. Asimismo, en ese periodo se contabilizaron 4 mil 285 robos; la cifra más alta se dio en octubre, con mil 543 casos. (La Jornada-Estados 28 de enero 2019).

Buena parte de la responsabilidad por la inseguridad la tiene también la falta de desarrollo social y económico que ha incidido y provocado que varios sectores de la población, como viene sucedido en todo el país, encuentren en la delincuencia una salida, sí; pero falsa.

Por ello es necesario tener un diagnóstico que nos permita precisar dónde se encuentran lo focos rojos o los puntos de riesgo donde actúa la delincuencia, pero también determinar dónde el Estado es responsable de la incidencia delictiva, sobre todo cuando no hay un plan de prevención del delito.

En este sentido es importante que el diagnóstico y las salidas las encuentre no sólo el gobierno estatal; debe ir acompañado de los gobiernos municipales, del gobierno federal y, de manera particular, de las organizaciones no gubernamentales que en Morelos han tenido una destacada participación en esta lucha. 

Debemos hablar de que en la entidad estamos obligados a conjugar todos los verbos que nos permitan atenuar, en un primer momento, este grave problema y, posteriormente irlo resolviendo en la medida de los posible, porque afirmar que se acabará, sería demagogia pura.

Morelos como el resto de las entidades del país tienen en la Guardia Nacional, que fue aprobada recientemente por unanimidad en el Senado y luego en la Cámara de Diputados, un apoyo fundamental a través de un mando civil de las fuerzas armadas para que éstas salgan a las calles en apoyo a las policías estatales y municipales.

Es preocupante sí, el incremento en los delitos denominados de alto impacto: el homicidio doloso, feminicidio, secuestro, robo con violencia y el robo de automóviles, el incremento de los secuestros, como también de los homicidios dolosos, que ha llevado a Morelos al sexto lugar a nivel nacional con mayor índice de asesinatos.

La crisis de inseguridad en Morelos es una realidad que nadie ha negado afortunadamente, y reconocerloes un paso importante, como relevante será que nos dejemos de confrontaciones; por el contrario, una de las salidas es sumar, no restar; escucharnos, dejar a un lado las vanidades, la grilla y actuar en unidad, acompañados del gobierno federal, y como ya decía, de la mano de las organizaciones no gubernamentales: La palabra la tenemos todos. La inseguridad, es asunto de todos.

Desde el Senado

Por: Lucy Meza

Senadora por Morena  

SECRETO A VOCES

Más de 800 personas marcharon esta semana en memoria de Vanessa, una joven de 22 años de edad estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de México, quien fue ultrajada y asesinada por el conductor de una ruta 85 en Ozumba, Estado de México.

De acuerdo con las investigaciones, salió el pasado 1 de febrero del municipio de Cuautla siendo la única pasajera que abordó esa noche el transporte, horas después su cuerpo fue localizado. Tras rastrear el vehículo en el que se había subido, que pertenecía a un sujeto apodado “El Turbo”, le capturaron y presentaron ante el Ministerio Público.

“Queremos ser graduadas, no sepultadas”, fueron los gritos de sus compañeras al exigir justicia por el asesinato de Vanessa; otra víctima en la lista de los más de 28 feminicidios que se han contabilizado en lo que va del año.

Brutal, es la realidad que actualmente vivimos, no hay día en el que las redes sociales no compartan mensajes de alerta para las mujeres, de casos en los que han intentado o sido violentadas de alguna manera.

El caso más reciente fue el presunto intento de secuestro a una estudiante de la escuela de Técnicos Laboratoristas de la UAEM en Cuernavaca, quien declaró después que varios sujetos intentaron subirla a un taxi al mediodía del jueves pasado.

A pesar de todos los pronunciamientos sobre la inseguridad, que cada vez toman más fuerza, el Fiscal General del Estado, Uriel Carmona Gándara, heredado por la pasada administración de Graco Ramírez, calificó como una “psicosis colectiva” lo que vive la sociedad. Además, argumentó que el 80% de las desapariciones de jóvenes son de manera voluntaria, negando que se trate de hechos generados por la delincuencia organizada.

Lo más terrible es que no está a nuestro alcance la información sobre lo que verdaderamente está pasando, no sabemos la magnitud del monstruo al que nos enfrentamos. Pareciera que el problema se ha salido de las manos para el Estado y que lo único que está haciendo es ocultar los crímenes contra las mujeres, realizados a manos de la delincuencia organizada.

Sin embargo, y ante toda esta oscuridad, se han tejido cadenas de apoyo entre las propias personas que ofrecen su casa como refugio para quien se sienta en peligro; así también lo hizo la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en Morelos (CANIRAC) y otras organizaciones empresariales al abrir las puertas de sus establecimientos afiliados para las mujeres que lo requieran.

Nos están matando y no es un secreto a voces, es una verdad que se unirá como un sólo grito en las calles de Cuernavaca el próximo 17 de febrero, en una marcha en la que todos aquellos que buscamos justicia por nuestras hermanas asesinadas estaremos presentes.

Pamela Fernández Valencia

Por seguridad revisan vehículos en la UAEM

Ante la alerta que se registró la semana pasada en le escuela de Técnicos Laboratoristas de la #UAEM, y diversos incidentes de intimidación por parte de conductores de vehículos en contra de jóvenes, el servicio de seguridad interna de la máxima casa de estudios inició este lunes medidas de revisión para los vehículos que ingresan al campus.

En las puertas 1 y 2 de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) se instalaron retenes de revisión para que los conductores se identifiquen y notifiquen a qué área van; y en lo sucesivo se les entregarán tarjetones que deberán intercambiar por identificaciones oficiales.

Por su parte, el gobierno estatal confirmó que apoyarán esta medida e implementarán otras acciones complementarias, dijo el comisionado estatal de Seguridad José Antonio Ortiz Guarneros; quien explicó que el protocolo que se implementará de manera conjunta incluye recorridos por la tarde-noche en la periferia de la universidad, además se darán pláticas a los jóvenes estudiantes sobre cómo actuar en caso de ser víctimas de acoso o agresión.

Toque de queda

Mi bisabuela Soledad me narró en una ocasión una historia que particularmente me asombró. Me contó que en Michoacán, México, tierra en la que nació, hubo épocas muy violentas en las que las mujeres eran escondidas bajo tierra o encerradas para evitar que los hombres se las robaran.

En muchas ocasiones abusaban sexualmente de ellas como símbolo de poder, manifestado a través de su miembro viril; además, eran socialmente rechazadas. Esa práctica fue repetida en tiempos de guerra a lo largo de la historia.

Hace pocos días, Ana Miriam Ferráez Centeno, diputada del Congreso de Veracruz y líder de la Comisión para la Igualdad de Género, propuso una medida retrógrada como posible solución: “Un toque de queda para que las mujeres no salgan, que a partir de las 10 de la noche estén en casita con sus hijos, si puede ser mucho antes, mejor.” Las desafortunadas declaraciones provocaron indignación ante la evidente falta de sensibilidad respecto al tema.

El estado de Veracruz fue catalogado el año 2018 como el lugar más inseguro para las mujeres en el país. Los 111 feminicidios contabilizados en ese lapso respaldan el calificativo, a pesar de que desde hace dos años persiste una Alerta de Género en esa entidad.

Su plan pareciera igual o más absurdo que el haber invertido más de 11 millones de pesos en el año 2016, por el entonces jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, en los polémicos “silbatos anti acoso” para usarse en el metro. Hasta la fecha las estadísticas demuestran que en el gobierno abundan las estrategias mal planeadas y ejecutadas porque la situación persiste y se ha agudizado.

Qué preocupante es reconocer que existen servidores públicos que no están capacitados para realizar políticas que protejan los derechos de las mujeres y, peor aún, que atenten contra el derecho a la libertad. Ni usar silbatos, ni encerrarnos hará que las agresiones paren en una sociedad poco educada en el buen trato y respeto.

No hemos de olvidar que esa estructura social a la que llamamos “hogar”, lugar en el que supuestamente deberíamos estar seguras, es la cuna de la violencia de género y machismo, de acuerdo con estudios recientes de la ONU Mujeres.

Se equivocó la diputada, todas las personas tenemos el derecho de transitar libremente por las calles a la hora que se nos plazca. No es nuestra culpa vivir en lugares en donde no se garantice la seguridad, aunque usted y muchos funcionarios incapaces sigan cobrando sus quincenas.

Hoy en día una guerra contra la violencia hacia las mujeres persiste, no con ejércitos, pero sí con amenazas latentes como el acoso, violaciones, maltrato, homicidios y demás agresiones que provocan que vivamos escondidas, sin estarlo literalmente.

Habrá que aplicar un “toque de queda” a lo que se expresa sin estar consciente de lo que se vive en lo terrenal, lejos de las alturas de su curul.

Qué miedo me da ser mujer.


Las celebraciones de fin de año que debieron llenar de gozo y alegría a las familias
 fueron opacadas por la realidad, el problema de la violencia de género y el crimen en la entidad, que evidentemente aún no ha sido combatido. 

María Fernanda Toledo, estudiante de medicina e hija del director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM, fue secuestrada el pasado 13 de diciembre en Cuernavaca, Morelos, y encontrada sin vida días después en el municipio de Yautepec.

En vísperas de Nochebuena sus familiares recibieron la noticia de su fallecimiento, el cual conmocionó a la comunidad estudiantil, sociedad y fomenta el miedo que sentimos las mujeres que vivimos en este estado, pues podemos ser la siguiente víctima.

Adriana Pineda, titular de la Fiscalía Antisecuestros, indicó que tras su asesinato dos personas fueron detenidas y vinculadas a proceso; terroríficamente una de ellas estaba directamente relacionada con la joven.

En otro hecho,  Kenia Romero de 21 años, fue vista por última vez el 19 de diciembre al salir de su casa en Jonacatepec; familiares y amigos han compartido su fotografía para poder encontrarla. Versiones extraoficiales revelan que fue “levantada” por una camioneta blanca, otras que desapareció al abordar un taxi. Sin embargo, aún no hay información de su paradero.

Y qué decir de la detención de la chica Cecilia Castellanos, quien fue “capturada el pasado 23 de diciembre al norte de Cuernavaca por un policía por presuntamente conducir un auto robado.  Ese día traía ropa entallada, pues había salido de fiesta y solo quería regresar a su casa, pero en cuestión de segundos fue interceptada por varios agentes quienes la encerraron sin explicaciones claras.

Luego de pasar varias horas tras las rejas y ser liberada Cecilia reveló su versión sobre los hechos en una publicación,a través de sus redes sociales exhibió el abuso de poder que sufrió por un supuesto delito que no fue comprobado. “Qué miedo me da ser mujer en este país”, mencionó.

Pareciera que aquí sucesos como éste ocurren con cotidianidad, sin tener acusaciones y con acciones poco claras por parte de las autoridades, quienes muchas veces parecieran ser nuestro peor verdugo.

Mientras tanto, tenemos a una Fiscalía Estatal que se pelea por adquirir más presupuesto de los 700 millones de pesos que le fueron otorgados recientemente, y que carece de resultados en cuanto al esclarecimiento de los 77 feminicidios registrados en el año 2018.

Además, es preocupante el poco apoyo económico en el Paquete Presupuestal 2019 que se brindará a organismos tan importantes para el combate a la violencia de género como el Instituto de la Mujer con 15,000 pesos, y para la Comisión de Derechos Humanos del Estado, al que se le asignó 15,803 pesos. 

Es absurdo que con tales condiciones se logre prevenir y erradicar la situación. Mientras tanto, cruces color rosa, veladoras y fotografías seguirán apareciendo frente al Palacio de Gobierno como una herida que aún no sana y que cada vez se vuelve más profunda.

Cabe destacar que Morelos encabeza la lista de las entidades con más activación de Alerta Amber por la no localización de mujeres, niñas y adolescentes desde el 2012, año en el que inició este programa.

Coincido con Cecilia, ¡qué miedo ser mujer en este país y en este Estado!. ¿Qué más tiene que suceder para entender que es un problema urgente y de vital importancia para los y las morelenses? Simplemente no quisiera imaginarlo…

Sigue la ola de ejecuciones en el estado

Esta mañana previo a la visita del Gobernador Graco Ramírez a Tequesquitengo para la entrega de los Trabajos de Rehabilitación Integral de las playas, un hombre fue asesinado a tiros.

El sujeto que portaba un pantalón azul y un mensaje dirigido a grupos antagónicos del crimen organizado fue localizado a unos minutos de que el mandatario estatal arribara para anunciar la inversión de 20 millones de pesos para la rehabilitación alrededor de las 13:10 en el Jardín de la Playa Ejidal.

Cabe mencionar que este fin de semana largo se registraron más hechos violentos en distintos puntos de la entidad.