NUEVAS MASCULINIDADES: HOMBRES EN RECONSTRUCCIÓN

Nacemos y al aprender a socializar nos construimos. Tenemos un nombre, aprendemos mediante la imitación y adquirimos una identidad que pareciera que se nos asigna por expectativas, valores y normas de acuerdo al género; aunque no seamos capaces de comprender el por qué.

Con el paso de los años las mujeres hemos protagonizado protestas en contra, y hemos recuperado fuerza en nuestra voz para expresar nuestro sentir, a pesar de los múltiples juicios sociales. Por el contrario, y desafortunadamente, los hombres en su mayoría no pueden hacer uso de esa voz.

El feminismo ha generado crisis en los comportamientos que conforman la masculinidad actual, que pretende transformarse para transitar en un espacio equitativo; haciendo un cambio profundo para concientizar sobre el “ser masculino.”

Sabemos que las normas que se asignan a los varones van de acuerdo con el contexto histórico, social, raza y orientación sexual en la que nos ubiquemos, y que las diferentes condiciones conforman algunos tipos de masculinidades.

En México, el modelo tradicional masculino se puede visualizar con cuatro características:

• Restricción emocional, que los limita de hablar de sus propios sentimientos, principalmente con otros hombres.

• Obsesión por los logros y el éxito; buscando siempre ser el ganador. Este estado genera permanecer en alerta y en competencia, ejerciendo un autocontrol que puede resultar represivo y regula la exteriorización del dolor, la tristeza, el placer, etc. sentimientos erróneamente asociados con la debilidad.

• Demostrar fortaleza en todo momento, tanto física como mental, en el impedimento de mostrar sentimientos durante una crisis o en cualquier contexto.

• Atrevimiento, agresión, ser capaces de tomar riesgos a pesar de que se pueda vivir al borde del precipicio.

Para cambiar este modelo existe un movimiento de hombres llamado “Nuevas Masculinidades”, que aboga por la equidad y que desea erradicar la violencia en todos los ángulos. Asimismo, critica la masculinidad hegemónica, que culturalmente es responsable de todo tipo de discriminación y a la que definen como anormal o patológica.

Algunas de las propuestas para aplicar en el replanteamiento de los roles de género masculino, de acuerdo a la autora Ángels Carabí son:

• Compartir el control de la realidad con las mujeres

• No usar el poder para imponerse sobre otros

• Luchar por disfrutar del trabajo y el hogar por igual

• Compartir labores domésticas y el cuidado de los hijos e hijas

• Agruparse con otros varones para plantear cambios en las actitudes convencionales

• Promover la no violencia con los y las demás

• Oponerse al machismo y reconocer las consecuencias negativas que ha traído a las relaciones interpersonales

• No ver amenazada su masculinidad por compartir sus puntos de vista con las mujeres

• Dejar de considerar que la homosexualidad es un peligro para la masculinidad

“Los hombres también están prisioneros y son víctimas de las representaciones dominantes,” así lo dijo Pierre Bourdieu, sociólogo contemporáneo que nos recuerda que la lucha por la igualdad no debe inclinarse hacia uno solo de los sexos, sino encontrar un equilibrio en el entendimiento de ambos, para educar a mejores seres humanos.

Las nuevas masculinidades nos invitan a reconstruirnos para reaprender nuevas maneras de ser, vivir, pensar y actuar, con nosotros mismos y con el otro, y evitar las confrontaciones para crear una sociedad en la que todos y todas podamos expresarnos y ser, con libertad, sin importar nuestro género.

Por: Pamela Fernández

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