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Saber tejer y escuchar

Desde el senado

Saber tejer y escuchar

Por Lucy Meza

El pasado jueves en el Senado de la Repúblicaaprobamos por unanimidad la creación de la Guardia Nacional. Su anuencia tiene un significado más allá de lo que puede representar en términos de salvaguardar la vida, la seguridad, la integridad, la libertad y el pleno ejercicio de los derechos de los mexicanos.

Pudimos concretar un instrumento para garantizar la seguridad pública y la tranquilidad de la población, con pleno respeto a sus derechos humanos; atendiendo el adecuado cumplimiento de los tratados internacionales en la materia.

Un primer hecho a destacar fue que su aprobación fue unánime. Todos los líderes de los grupos parlamentarios, la madrugada de ese día, firmaron un acuerdo donde se establecía que la Guardia Nacional tendría un mando civil y que estaría adscrita al ramo de Seguridad Pública, además de regirse por lareglamentación policial. 

Unos días antes, todo parecía que no se concretaría, que las y los legisladores de Morena, PT y Encuentro Social nos quedaríamos solos con nuestra propuesta, y la oposición –PAN, PRI, PRD y MC- de igual manera, tampoco nos iban a convencer con la suya. 

En este esfuerzo no sólo participaron los grupos parlamentarios. Fue relevante la presencia de la sociedad civil en el Parlamento Abierto que se dio en el Senado. De la contribución de las organizaciones no gubernamentales, del Senador Independiente, Emilio Álvarez Icaza, que celebró que éstas hubieran contribuido a transformar la realidad y es que sus puntos de vista fueron considerados en la redacción final de la iniciativa.

Grace Fernández del colectivo “Seguridad sin Guerra aplaudió que los senadores hayamos atendido sus puntos de vista al modificarse el dictamen inicial que contenía, de manera particular, la propuesta de Morena: “Los diputados no nos escucharon pero, para nuestra fortuna los senadores sí nos abrieron el parlamento, sí hicieron su chamba y se pusieron de acuerdo”, destacó.

Los griegos consideraban a la política como una ciencia, con el objetivo de que ésta sea un “instrumento de la sociedad para encontrar una salida a las situaciones conflictivas”. Diría yo, el arte de ponerse de acuerdo.

En una palabra, como dijo una las activista de “Seguridad Sin Guerra”, el triunfo es de todas y todos, donde de uno y del otro lado estuvimos abiertos a escuchar, pero no sólo eso, consentimos en ceder en nuestras posiciones, a no querer imponer y sí por el contrario se actuó con madurez política.

Por otra parte, sin lugar a duda, habrá que reconocer que si alguien jugó un papel destacado en la aprobación de la Guardia Nacional fue el Coordinador de Grupo Parlamentario de Morena, Ricardo Monreal, quien supo tejer acuerdos. Escuchó, no impuso; hizo política, supo convencer con argumentos y actuó de buena fe, con sensibilidad y flexibilidad y, como él mismo dijo, “los resultados están ahí. 

La aprobación de la Guardia Nacional que alcanzamos es producto del trabajo de todoslos grupos parlamentarios. La paternidad, igual, nos pertenece de la misma manera, sobre todo en estos tiempos donde es importante que en la transformación que se está viviendo el país participen todos los sectores políticos y sociales y no sólo una parte. 

El significado de la aprobación de la Guardia Nacional como ya señalaba al principio es de gran trascendencia no sólo por lo que tiene que ver con la creación de esta institución que es un reclamo de la población, sino porque nos hemos demostrado que podemos alcanzar acuerdos.

Hoy, como planteó el mismo senador Monreal, en esta etapa de la vida política del país “la voluntad es distinta a la de otros tiempos”, pues “hemos pasado de un Congreso cerrado a un Parlamento Abierto”; y supimos escuchar voces distintas” en un proceso abierto, plural, democrático, es decir, inédito.

Senadora de Morena